Ya ha pasado tiempo de tu comentario y lo veo ahora. Me gusta el planteamiento, es interesante darle una vuelta a operaciones que se hace de normal y darle una vuelta para sacarle partido.
Y si me dejas poner un pero, yo no contaría exactamente así los gasto e ingresos. No son reales y por lo tanto la rentabilidad está maquillada para que te salgan los números. Tu no dejas de gastar 600 de alquiler y por lo tanto son ingresos ya que lo que estás haciendo es cambiar el concepto de ese gasto. Pasa de ser alquiler para ser hipoteca y por lo tanto tu balance es negativo. Tus ingresos son 500 y gastos 900. Que objetivamente mirando ibas a comerte los 900 por lo que en realidad has rebajado tu presion financiera en 400.
El razonamiento de que como no lo pago me supone ingresos te puede llevar a considerar otras cuestiones como ingresos cuando obviamente no lo son. Es como decir, como no me he financiado un coche de 60.000 euros, me ahorro 1000 euros al mes y por lo tanto lo pongo en ingresos. Es absurdo ¿a que si? Pues lo mismo para el concepto alquiler, que no lo tengas no implica un ingreso.
Dicho esto, está muy bien comprar algo de un valor X y gracias a gestionarlo de esta forma, acabar o obteniéndolo por X/2, eso sí, con sus cosillas e inconvenientes. Prefiero invertir en otras cosas y vivir solo en casa. Quizá comprar 2 pisos de X/2 y alquilar uno y vivir yo en otro. Que quizá el resultado final del balance sea parecido. Habría que hacer números y mirar muchos más detalles.